viernes, 29 de abril de 2011

Puede que sí. Te echo de menos.


Te echo de menos. Quizás no de manera física, pero extraño tu olor y tu voz. Bueno, tampoco vamos a engañarnos, echo de menos que me cojas, me molestes o me hagas reír con cosquillas. ¿En qué pienso? en nada. Mmmm pero no puedo negar que no piense, sobre todo en ti. No puedo negar que no recuerde cómo me cogías de la cintura hacia ti. Quizás sólo sea temporal, aunque si nos paramos a pensar todo es temporal ya que todo tiene un final.
Odio los finales, de hecho nunca dejo que una canción termine del todo. Nunca quise que se acabara...

domingo, 24 de abril de 2011

Y qué mejor...


Me encanta llegar y tirarme en la cama sin tener un por qué o una razón, que vuelen las cosas por mi cabeza, que se me alargue la sonrisa pensando en lo que soy, y vuelvo a seguir tumbado como en la mejor cama de gelatina que hubo y habrá jamás. Si me pasa algo, digo que quiero estar solo, aunque en ese momento todos sabemos que quiero algo. Y si tengo que reírme a carcajadas, pues me río. Si tengo que enfadarme pienso que es pasado, aunque luego lo recuerde una y otra vez, soy así. Mil y una cosa se me pasa por la mente en ese maravilloso instante. Y así es, me encanta tumbarme en la cama y recorrer en un solo momento toda mi vida.

jueves, 7 de abril de 2011

Remordimiento. La conciencia.

Un mal muy malo, os lo advierto. Esto normalmente no se tiene en cuenta, y mucho menos si estás manteniendo una conversación con un amigo, pero hablando con una persona de mayor edad, o de condición más adecuada que la tuya propia, lo mínimo que se podría mostrar es respeto.

Este Pepito Grillo, la conciencia, a veces nos falla; no os preocupéis, lo mismo. Parad y reflexionar durante unos cuantos segundos. Para salvarlo, es decir, para mantener ésta conciencia lo más tranquila posible, lo que hay que hacer es vivir.

miércoles, 6 de abril de 2011

Pies de plomo.

Siempre con mucho cuidado. Pensad las cosas antes de decirlo. Os lo aconsejo porque esto ya me ha ocurrido, y no hay cosa más mala que el remordimeinto, os lo aseguro.

No cuenta nada pararte y pensar durante, como mínimo, tres segundos en lo que vas a decir. Si no es así, si hablas sin pensar, puede que la persona a la que te estás refiriendo se ofenda, y si es una persona querida o conocida, aún así, pues se incrementará ese mal de remordimiento.

We found it?

Huellas de Monstruos.

Monstruillos.

Si tengo 18 años y un año tiene 365 días, significa que llevo más de 6.570 días perdiendo el tiempo... Cada vez odio más las mates.

Hoy la vida me sabe dulce, mañana quizás amarga, y eso la verdad, es que resulta desesperante, pero de saber que luego volverá todo a saberme dulce, me arriesgo a vivir la vida pisando la mierda de la que está cubierta el planeta.

Translate


(SERENIDAD/ESPONTANEIDAD)