Te quiero. Vaya palabra. Todos lo hemos sentido alguna vez. Ese sentimiento, ya sabes de cual hablo... de ese al que llaman amor.
Todos hemos dicho alguna vez te quiero, y también nos lo han dicho muchas veces. Se puede decir de muchas formas... Se puede decir con unos bombones, con unas flores, con una cena romántica el día de San Valentín, con un beso bajo la lluvia, con una caricia, con una simple mirada, con una bofetada, con diez euros, con mil millones, con un amanecer abrazados, con una noche de lluvia metido en casa, con una hora dormido con tu rebeca en el sofá...Dicen que el amor es fruto de la reacción de una hormona determinada, que es cosa del cerebro y que no es real, que no existe. Es algo que no podemos ver, es cierto, pero que de alguna manera u otra, sabemos que está ahí.Y lo sabes porque lo sientes, porque el corazón te late más rápido cuando estas junto a esa persona, porque se te atragantan las palabras, porque sientes escalofríos cuando su piel roza tu cuerpo, porque te recorre un cosquilleo por dentro cuando te da besos por el cuello, porque el mundo no existe si estás entre sus brazos.
Dicen que el amor cambia a las personas, que no tiene límites, y que todos lo hemos sentido alguna vez. Cada día es más fácil decir te quiero, ¿te has dado cuenta?. Le decimos te quiero a cualquier persona, en cualquier momento y por cualquier circunstancia. Le decimos te quiero a nuestros padres y familiares, a las personas que están cerca de nosotros, a las personas que nos quieren y nos cuidan, al o a la que conociste el otro día en aquel bar...
Pero dime cuando realmente se siente ese te quiero. ¿Cómo sabes si es verdad o no? ¿Cómo demostrarlo? Ni idea. Pero, ¿sabes qué?... Te quiero.
Pero dime cuando realmente se siente ese te quiero. ¿Cómo sabes si es verdad o no? ¿Cómo demostrarlo? Ni idea. Pero, ¿sabes qué?... Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario