Puedo asegurar que como ella, ninguna. Siempre a mi lado, atosigándome de manera agradable y de corazón. Dispuesta a dar su brazo entero por mi, o por cualquier otra persona. Sabe escuchar, ¿qué más le puedo pedir?... ¡Ah, sí!...
Te pido que te quedes a mi lado, porque te necesito conmigo y porque me haces mucha falta. Sabes que tú eres la otra mitad de la que está formada mi corazón.
Te quiero.

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