viernes, 30 de diciembre de 2011

Lo que me ha dejado el 2011.


El 2011 me ha dado muchas cosas.
El 2011 me ha dado tantas cosas (tanto buenas como malas), que como cada año anterior se resumen de manera similar: ha sido un año magnífico. He querido fijarme un poco de todas las felicitaciones que me han sido enviadas para explicar mi 2011.

El 2011 me regaló:

-Haberte conocido.
-Una buena relación.
-Algunos libros.
-El viaje más largo en autobús.
-Buena comida.
-Buenos dolores de cabeza.
-Buena salud.
-Llantos.
-Risas por doquier.
-Mi BlackBerry que durará hasta el día de mi muerte.
-Buena música. 
Y como no:
-Mantener los viejos amigos.

El 2011 me enseñó:

-Que nada es para siempre.
-What goes around comes around.
-Que vivimos algo infinito sin darnos cuenta.
-Que me molesto cuando me equivoco.
-Que todos los céntimos u objetos pequeños que te encuentres en la calle te darán suerte.
-Que la gente que decide que puede estudiar y que no son unos incompetentes
-Que tampoco puedo vivir sin Internet ni móvil.
-Que me pueden querer como nunca antes lo han hecho.
-Que los amaneceres son lo más bonito que yo pueda ver.

Feliz Año Nuevo.

martes, 27 de diciembre de 2011

Nombres a nuestras estrellas.


Te buscaré, te cogeré de la mano y le pondremos nombres a las estrellas una por una una. Así tendré más tiempo para permanecer a tu lado, porque es cuando estoy a tu lado cuando cada espacio de mi ser está completo.
Terminamos de ponerle nombres a las estrellas... La Osa Menor tu preferida. Pero ahí fue cuando te llevaste mi vida con tu marcha. Seis meses fue lo que tardamos en ponerle todos los nombres, tan sólo seis meses. Los mejores de mi vida.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Si llega el momento de dejarme.


Si alguna vez me dejas, deja un poco de morfina en la puerta, porque será necesario una gran cantidad de medicinas para darnos cuenta de lo que solíamos tener, y de lo que ya no tenemos.
No hay religión que pueda salvarme, y no importa cuánto tiempo estén mis rodillas en el suelo. Por eso, ten en cuenta que todos los sacrificios que estoy haciendo te mantendrán a mi lado. Y te mantendrá alejada de salir por esa puerta.
Porque no habrá rayos de sol si te pierdo. No habrá cielos despejados si te pierdo. Como las nubes, mis ojos harán lo mismo si te vas... Todos los días lloverá, lloverá.
Nunca voy a ser el favorito de tu madre, tu padre no puede ni siquiera mirarme a los ojos. Si me pusiera en su lugar (si me pusiera en sus zapatos) yo estaría haciendo lo mismo, diciendo "ahí va mi niña pequeña, caminando con ese tipo conflictivo".
Pero sólo están asustados de algo que no pueden comprender. Bien cariño, mira cómo les hago cambiar de opinión. Sí, por ti, lo intentaré, lo intentaré, recogeré estos pedazos rotos hasta que esté sangrando, si eso te hará mía.
No digas sólo adiós, no digas adiós. Recogeré los pedazos rotos hasta que esté sangrando, si eso lo arregla todo, si eso te hará mía.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Contemple durante un segundo.



El camino de la vida, es largo, muy muy largo. Es duro, y difícil de acabar. Muchos nunca llegan a la meta. Pero hay cosas por las que merece pararse contemplar unos instantes.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Vivir no es solamente que te lata el corazón.



Casi siempre he salido de una conversación con otras personas diciendo que me encontraba muerto en vida. Que no siento estando vivo, que vivo sin estar viviendo, porque exactamente, vivía para no vivir, para no hacer lo que se suele hacer en vida.
La gente se reía, me decían que era ilógico, nadie podría estar pasando por lo que pasaba, pero se equivocaban. Seguía una dura rutina, en la que el único camino era seguirla, y no desviarme. La diversión estaba fuera de lugar. Los placeres y la amistad eran pecados capitales en mi sentido y en mi mundo. Pero todo personaje ficticio tiene un salvador. A mi, como buena vida de película tuve, también me salvaron. Me rescataron de la rutina.
Y ciertamente, ahora puedo decir que estoy vivo en vida, que vivo viviendo la vida. Y me gusta la vida, me gusta el tiempo y odio la muerte. La vida, tal y como un adolescente de 18 años puede entender, se resume en amigos, sexo, dinero y música.

We found it?

Huellas de Monstruos.

Monstruillos.

Si tengo 18 años y un año tiene 365 días, significa que llevo más de 6.570 días perdiendo el tiempo... Cada vez odio más las mates.

Hoy la vida me sabe dulce, mañana quizás amarga, y eso la verdad, es que resulta desesperante, pero de saber que luego volverá todo a saberme dulce, me arriesgo a vivir la vida pisando la mierda de la que está cubierta el planeta.

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(SERENIDAD/ESPONTANEIDAD)