Debo confesar que entre todos los momento vividos contigo, hay uno que me es esencialmente especial. El estado de ánimo se está encendiendo. Es el momento en el que ambos nos tomamos de la mano, nos miramos fijamente, y dejamos que la noche, nuestros cuerpos y nuestros labios hablen por sí solos.
Apagamos la televisión torpemente, sin apartar nuestras bocas mojadas. Me quitas la ropa de forma apasionada y recorro todas las zonas de tu cuerpo con mis dos manos. Con mi cuerpo gritando en este mismo momento, y sé que puedes escucharlo. Tengo un secreto que quiero mostrarte.
A oscuras, hemos esperado el tiempo suficiente. Profundicemos... Sabes que me gustan las cosas difíciles, sé que te estoy sintiendo, sé que te está gustando. Entonces, ¿por qué te quedas allí con la ropa puesta? Desnúdate sólo para mí. sólo para mí. Te mueres por tocar, siento tus alivios en mi cuello... Tengo un secreto, un problema que voy a conseguir vencer.
Sin pantalones, sin camisa, sin tacones, sin botines, sin falda, todo lo que tenemos es piel. Quiero sentir tu piel.
Todo encima, no nos quedemos con nada. Toma el control, no hay nada malo en eso. Me gusta y te gusta, y no tienes que decírmelo, sólo pon tu piel sobre la mía.
No sé qué hora es, tampoco me importa; no sé quién nos puede pillar, tampoco me importa... He estado demasiado tiempo sin el momento 638, ahora necesito mi próximo momento de placer.
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