No te pido atención, ni tampoco diversión.
No te pido rescates, ni experiencias increíbles.
No te pido una vida de felicidad permanente, ni siquiera que seques todas mis lágrimas.
No te pido que me admires, que me quieras muchísimo, ni que seas la persona más cariñosa del mundo.
Ni siquiera que no te enfades nunca.
Sólo te pido una cosa: que estés ahí para siempre, porque te juro ante todo que sin ti, me muero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario