No existe si no te escucho, si no oigo tu voz, si no me regalas tu risa... Y es que no me preguntes por qué, pero mi sonrisa sólo sale si se trata de ti, si no es así le cuesta más salir, o simplemente desaparece...
No sé, es como un poder que tienes... Como si tuvieras el don de hacerme sonreír cada vez que te lo propones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario