De la misma manera que crecen los miedos, crecen los amores... pueden hacerse grandes, inmensos. Hay quien cree que ha querido hasta que descubre la profundidad exacta de un sentimiento, entonces comprende que no hay comparaciones posibles, es como un niño que estrena la vida, que no sabe nada, al que todo le resulta nuevo.
Amar puede ser doloroso y placentero, nadie sabrá medir las dosis ni las proporciones. Cuesta vivir el amor cuando se juega la partida con todas las cartas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario