Un día preguntaste el por qué te quería, y no encontré respuesta en aquel momento... Pero ahora sí lo sé, ya tengo aquella respuesta que me dejo parado.
Te quiero no sólo por cómo eres, si no por cómo me siento cuando estoy contigo, como me sacas una sonrisa con una sola mirada. Supe que tú eras mi fuente de energía porque cuando me tocas, me miras, me besas, me sonríes e incluso cuando me rozas me haces sentir más fuerte.
Me haces recuperar las fuerzas que cría perdidas. Tú eres alguien mágica y por ello quererte es fácil de entender. Pero... ¿y tú? ¿Por qué me quieres? Tú tienes mil motivos par que te quieran, ¿pero yo? Sólo soy un simple chico que tiene miedo a perderte, que cree que es "valiente" cuando es sólo un cobarde por no decirte que te quiere, que no es capaz de afrontar lo que siente y por miedo a que lo rechacen, se calla...
Hasta que apareciste tú, tú me enseñaste a decir lo que sentía, a poder amarte sin miedo.
Nunca me arrepentiré de lo que te digo, porque eres ¡ÚNICA!

No hay comentarios:
Publicar un comentario